sábado, 3 de febrero de 2007

Noche desastrosa y torneo esperanzador

La fiesta miercolesiana quedó en "fiesta", con comillas, pues más desastrosa no pudo ser. Quedamos en Sants es Estació, hicimos el botellón ahí y luego pateamos 15 minutos para llegar a la disco (si no más). En ésta el portero nos puso pegas a nuestro calzado, y antes de que hubiera acabado la frase mis compañeros ya estaban a 40 metros (¡so pánfilos!), así que toda esperanza de convencer al gorila bananero se fueron al traste. Después de mucho vagar nos fuimos a la Vila (a la Olímpica, no a la del Pingüí), donde había dos gatos y tres personas. En fin Juan Agustín, que he tenido días mejores.

Bueno, os dejo que voy a jugar un torneo de júngol. Esta semana he estado practicando el tiro con efecto y la catapulta infernal, así que espero poder aplicarlas en los partidos. Si queréis saber el desenlace de tan celebrado evento os podéis comprar el Mundo Deportivo de mañana o esperar a la siguiente actualización del bloj.

¡Saludables saludos!

1 comentario:

Unknown dijo...

K-Ló! Maldito haragán! Tienes en vilo a todos tus lectores.

Por enésimo día consecutivo sigues sin actualizar tu bloj con la narración de nuestra fantástica epopeya futbolística.

Pues... ¿Acaso puede haber acontecimiento alguno más susceptible de ser relatado épicamente?